El enfoque cultural de la marca se sustenta en la manifestación del servicio como un factor de amplio rango, que enuncia su hacer cotidiano en busca de la excelencia participativa. El servicio para JACQUELINE, es más que una atención a una demanda, más que una solicitud o una orden de pedido. Es la generación de un compromiso que debe ser encaminado hasta lograr la satisfacción del cliente.